Mostrando entradas con la etiqueta opinión. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta opinión. Mostrar todas las entradas

lunes, 13 de enero de 2020

DISIDENCIA REAL


No soy nada dada a los chismorreos y desde luego en mi casa no entran revistas de prensa rosa, es más, cuando voy de muy tarde en tarde a la peluquería prefiero pasar el tiempo jugando con mi móvil a ver las revistas medio rotas que decoran algún rincón del local. En definitiva, la vida de la gente y, más de los famosos, me importan entre poco y nada, a no ser que la noticia me genere algún debate social o despierte mi interés por motivos más importantes que el mero cotorreo insustancial.

Es por eso que no me puedo quedar impasible ante la noticia de estos últimos días, la renuncia de los duques de Sussex a sus privilegios reales, es decir, a solicitar su independencia de los asuntos de Estado, que, por su estatus, va inherente a sus personas. Esto está generando el revuelo esperado de la prensa y un debate polarizado en la sociedad, en el propio Reino Unido y desde luego en el resto de lo que conocemos como primer mundo, dudo mucho que a determinados países africanos o asiáticos les interese mucho este tema, al menos a nivel de calle.

El debate es: ¿eres pro o anti-Meghan? Porque lo que es una realidad es que, como siempre, la mujer es la que paga el pato, ya que se la está señalando como la única y auténtica culpable de esta situación. 

En este caso me considero muy pro-Meghan, faltaría más. A esta mujer desde que pisó el sacrosanto Buckingham Palace se la hizo una auténtica radiografía, comenzaron a mirarla de arriba a abajo, algo que siempre he detestado, los más puristas o clasistas (en este caso prefiero el segundo adjetivo) comenzaron a sacar punta a todo: que si era negra, que si plebeya, que si ex actriz, que si rebelde, que si era mayor que su prometido, etc. Ya tras la boda la cosa fue a mayores: que si el vestido de novia, que si su estilo de vida, que si demasiado cercana a su madre y el pasado de esta, la mala relación con sus hermanastros… En fin, un no parar atacando en lo más íntimo de una persona (mal por los desconocidos jueces que se permiten criticar lo que no debería ser criticable, pero fatal por su familia que se comportaron como unos auténticos —perdón por la palabra— cerdos).

He leído que entre las últimas críticas hay algo tan feo como referirse a su hijo cuando nació como mono, y en una cadena tan bendecida como la BBC, siempre con el temor que el niño se pareciera a su madre en el color de piel ¡Y qué! Un gran problema para algunos parece ser.

¿Es tan difícil de comprender que esta pareja esté hasta las narices de estos comentarios y vejaciones? Pero si hasta en una visita oficial Trump se permitió el lujo de mirarla con desdén. Perdón, pero yo Queen de todos los United Kingdom hubiese utilizado toda esa flema británica de la que ellos se sienten tan orgullosos y toda su diplomacia para mandar a este señor a reírse de su tupé naranja.

Dicen que la reina esta muy afectada y rabiosa por la decisión de su nieto, y ya muchas mentes clarividentes lo están comparando con la llamemos… deserción de su tío el duque de Windsor cuando por amor a Wallis Simpson renunció a su derecho al trono. No veo ningún paralelismo, lo siento. Eduardo dejó la corona plantada en un momento muy complicado de la Historia, no solo británica, también europea, en manos de su hermano menor, que ni había sido preparado para el trono, —y además tenía una tara física, la tartamudez— que complicaba la situación, volvemos al purismo real, aunque en mi humilde opinión resultó ser un buen monarca. Este hecho, señores, se llama abdicación, lo de los duques de Sussex puede ser hartazgo, independencia, pero nunca es comparable a lo que hizo el hermano mayor de su bisabuelo. Que hay que tirar de árbol genealógico para no equivocarse, ¡leñe! No se de qué se quejan ¿Será por pretendientes a la joyita que tienen guardada en la torre?

Harry no deja un trono empantanado, para eso ya está su hermano mayor, su señora esposa y toda su prole. De momento van tres y no dudo que puedan ser más, que a Kate la veo muy puesta en su labor de futura consorte, y seguramente no dudará en cumplir con sus obligaciones como mandan los cánones. No seré yo quien critique esto, siempre que sea algo acorde con su pensamiento y sus deseos y no una pose hipócrita e impuesta de señorita de la alta burguesía venida a más.

Si alguien está a disgusto o no se siente bien en su papel impuesto lo más honesto y leal es renunciar a ese tipo de vida e intentar vivir a su manera. Es mucho más honesto renunciar a sus honores de royals que vivir del cuento a costa de sus privilegios, o hacerse un Andrew, el hijo de la reina implicado en un caso de… ¿corrupción? ¡Oh cielos! Eso es dañar una institución, no renunciar a sus derechos, eso no es más que algo tan humano como reclamar la libertad de vivir como quieras intentando no dañar a nadie.

Para los que critican a esta pareja por faltar al honor y a sus obligaciones, para todos aquellos que se dejan llevar de tradicionalismos clasistas y caducos, voy a hacer mías unas palabras, de don Benito Pérez Galdós allá por el siglo XIX, un genial párrafo de su novela El Abuelo, cuando el protagonista, el conde de Albriz se entera que una de sus nietas no es hija de su hijo, sino de un pintor que fue el amante de su nuera,  el tutor de las niñas, ante las quejas del señor le dice: “¿Sabe lo que es el honor señor conde? Se lo voy a decir, el honor es una soberana mierda”.

viernes, 10 de enero de 2020

ESE MADRID SUBTERRÁNEO



Reconozco que mi relación con la ciudad que me vio nacer es un tanto extraña. Desde siempre he sentido una mezcla de amor y odio difícil de comprender incluso para mí. Me fascina y me exaspera a la vez, por eso, no es nada extraño que en ocasiones me aleje, y en otras tenga la necesidad imperiosa de volver a pisar sus calles y respirar su atmósfera no muy saludable.

Por todo eso no es nada inusual que, en ocasiones, me siga perdiendo por sus calles centrales  y más emblemáticas. Tengo que reconocer que adoro mi ciudad —por lo que me contaban mi abuela y mi padre, una ciudad con sabor a villa que respiraba, aún a principios del siglo XX, un halo de sana ingenuidad a pesar de arrastrar su lacra de capitalidad del Estado durante varios siglos— pero también la detesto por sus ruidos, su contaminación y por ese empeño que tienen algunos de convertirla en un New York de pacotilla, antinatural, que nos rompe nuestro esquema histórico y genético.

Hace unos quince días en uno de estos paseos vi como un grupo de turistas curiosos espiaban  por un agujero en la lona que cubre las actuales obras de la calle Bailén. ¿Qué estarán mirando estos tan atentos?—pensé— ¡Mira, si la tradición de nuestros abueletes por distraerse mirando las obras no va a ser tan made in Spain, que va ser una costumbre más europea que la Torre Eiffel! Escéptica que es una, me tuve que morder el pensamiento, algo sarcástico admito, y reconocer que el turismo, algunas veces, sirve para algo más que para ponerse ciego de agua con misterio en nuestras playas. Porque, sí, sin este grupo de simpáticos guiris, probablemente el hallazgo habría pasado desapercibido para mí; obvio que me habría enterado más tarde, pero a toro pasado y sin verlo por sorpresa y en el acto no habría tenido la misma gracia, ¿verdad?

Mis asombrados ojos descubrieron lo que parecen ser las cuevas y los sótanos de una construcción antigua que, según los primeros estudios de los expertos, podría datar del siglo XVIII. Se cree que pueden ser los sótanos de lo que fue el Palacio del Marqués de Grimaldi, diseñado por Sabatini prácticamente a la vez de que el Palacio Real. Y mi imaginación innata y voladora me lleva a pensar que los conocidos jardines de Sabatini, —desde que tengo uso de razón, ligados al  Palacio Real— pudieran formar parte de este palacio. Siempre pensé que esos jardines, marco de mis fotos de recién casada, estaban un poco a desmano de mi muy querido Palacio de Oriente, como le llamamos los gatos.

El Palacio fue parcialmente demolido en 1931, y estos restos,  por la suerte azarosa que dan las cosas mal hechas, algo que puede ser una incongruencia, pero no lo es,  porque si algún manazas de estos que presumen de hacerlo todo bien lo hubiera hecho a conciencia, derribando esta maravilla en el primer trazado de la calle, habría sido un desastre arqueológico. ¡Cuánta Historia habremos perdido ya por la manipulación urbanística interesada y desmesurada! Prefiero no pensarlo, que me subo por las paredes.  Mejor agradezco al cerebro que decidió ahorrar costes y echar una capa de asfalto sin tirar un solo ladrillo de esta reliquia arquitectónica, para que ahora en pleno siglo XXI podamos gozarla, los curiosos, los guiris y una servidora.

Otra curiosidad,  esta construcción también se conoció con el nombre de Palacio de Godoy, ya que entrado el siglo XIX fue la residencia oficial de Godoy, el Príncipe de la Paz, hombre de confianza de Carlos IV y sobre todo de su esposa María Luisa de Parma. El niño mimado de la corte que luego salió escaldado, pero eso es otro berenjenal  que mejor dejo para otro día.

Las últimas noticias parecen indicar que estas ruinas se van a respetar porque quedarán bajo la protección de Patrimonio, algo que me alegra enormemente. No puedo negar que siento un placer especial en reencontrar ese Madrid bajo el asfalto, que probablemente nos descubra muchos secretos y nos ayude a conocer mejor lo que fue y será nuestra villa.




miércoles, 15 de abril de 2015

YA LLEGÓ LA PRIMAVERA A... LA DELEGACIÓN DE HACIENDA

Juas, juas, os he pillado malandrines, seguro que pensabáis que donde había llegado la primavera era a esos grandes almacenes que todos conocemos y que cada vez que sale el anuncio se jo...roba el tiempo je,je. ¡Pues no! nada más lejos de mi pensamiento.

Foto tomada de www.pasamesachina.blogspot.com

Con lo bonitas que tenían que ser esas primaveras románticas del siglo XIX, cuando nada más que había que preocuparse de que las oscuras golondrinas becquerianas volvieran a colgar sus nidos en los balcones. Pero llegó el siglo XX, con sus avances, sus adelantos, sus modernidades, sus guerras mundiales y frías, su desarrollo de los años 60 y su todo; y llegó la llamadita inalterable de nuestra Hacienda Pública que cada primavera, como aquellas bonitas golondrinas, llaman a nuestros balcones para recordarnos: ¡Nenes, espabilad que Hacienda somos todos! Siiii, todos menos algunos, ejem, ejem.

En mi casa que somos ciudadanitos de a pie, cívicos donde los haya, cada primavera nos preocupamos puntualmente de ponernos al corriente con el fisco, y en cuanto salta la liebre... digo la llamada de nuestra agencia tributaria, fieles a la cita nos ponemos manos a la obra. Bueno más bien me pongo yo manos a la obra, porque mi señor marido dice que como buena secretaria que he sido eso del papeleo se me da mejor a mí. ¡Ja! 

La verdad es que ahora con esto de la informática las cosas han cambiado para mejor, siempre y cuando no te fallen los ordenadores, que entonces ya te puedes echar a temblar. 

Inocente de mí, este año me dispongo a utilizar mi flamante ordenador recien compradito, y fiel a mis principios y responsabilidad entro en la página de la agencia dispuesta a ver el borrador de la declaración, tecleo todos los datos y al final me pone una condición, para seguir tengo que teclear el resultado de la casilla 415 de la declaración del año pasado.

Rauda y veloz me dispongo a buscar el pendrive correpondiente donde guardo todos los documentos personales y familiares y ¡DIOS! localizo todas las declaraciones de los años anteriores desde la del 2007, pero la puñetera declaración del 2013 no aparece por ningún sitio. Remuevo Roma con Santiago, busco y rebusco por todas las tarjetas de memoria y todos los pendrive de la casa. Al final encuentro uno donde creo que puede estar, básicamente porque es de color naranja y mi memoria de elefante me dice que cree recordar que precisamente lo guardé allí. Toda contenta e ilusionada introduzco el pendrive en la ranura correspondiente y... ¡cagüentoloquesemenea! el ordenador nuevo no me lee el cacharro. ¡Porca miseria! que dirían en italiano y yo lo dije en italiano, latín, arameo y todas las lenguas vivas y muertas habidas y por haber. Seguro que hasta lo dije en élfico.

Este problemón nos llevó a visitar mi querida Delegación de Hacienda y allí, tras horas de espera, nos dieron la solución: "Necesitáis la clave permanente". Un sistema nuevo con el que no necesitaréis más casillas 415 ni demás zarandajas, es tan fácil como entrar en la página web con esa clave y como arte de magia aparecerá el borrador, Pregunto a la "amable señora" que nos atendió que como funciona eso y sin mirarme siquiera a la cara se limita a repetir como un periquito que con esa clave no hay problema que mientra esté en vigencia el DNI de mi marido podremos acceder sin problemas a todos los temás administrativos que necesitemos, y que las instrucciones vienen en la hoja que nos ha dado, que en casa la lea y me enteraré.

En cuanto llegué a casa me puse manos a la obra y al leer la página me quedé igual que estaba, o sea, que no entendía "nothing of nothing" que diría una lady inglesa. Solo venían las instrucciones de como validar la clave y cambiarla por otra que te resultase más fácil de recordar, pero yo entraba y volvía a entrar en la página web de la Agencia Tributaria y ahí no veía nada de clave permanente.

Harta de  dejarme los ojos en la paginita de marras opto por llamar al número de información y tras esperar bastante tiempo y hablar con dos o tres máquinas, lo digo porque cambiaba la voz de una a otra, al final consigo que me pasen con un agente, bastante amable, ¡menos mal! que me dice que para Hacienda la clave permanente que me han dado en ¡SU DELEGACIÓN! no me sirve de nada, que eso solo vale para tramitar o consultar cosas de la Seguridad Social, que para poder solicitar el borrador de la declaración lo que necesito es una cl@ve PIN: "¿Y eso qué es lo que es?" Pregunto entre consternada, frustrada y ya un poco hasta las narices de que me tomen mi hermosa cabellera. Eso es ni más ni menos que una clave especial que te dan que te vale solo para veinticuatro horas.

Lo dicho, para estudiar idiomas y jurar hasta en suajili. Menos mal que el agente tan amable me dijo los pasos que tenía que hacer para pedir la cl@ve PIN esa de marras y que, afortunadamente, podía hacer desde mi ordenador y sin tener que volver a la delegación.

Bueno por fin entré en mi borrador y me encuentro con la sorpresa que no lo puedo confirmar porque los señores que vigilan nuestras cuentas han detectado que hemos recibido una subvención pública y hay que modificar y especificar que ha sido. Como un reloj, mi cabecita se pone a pensar hasta que le sale humo por la cabeza y no termino de hacerme a la idea de que puñetera subvención hemos recibido: subvenciones por la casa, nada; becas para mi hijo, ni hablar del peliquín... Y por más vueltas que le daba no conseguía localizar la puñetera subvención que los señores de hacienda habían visto. Hasta que mi hijo, que es mucho más listo que su madre, donde va a parar, me dijo: "¡Oye, mamá! ¿Lo de la subvención no será lo del plan PIVE del coche?". ¡Ostras! pues a lo mejor, Pero si de eso no ves un euro, solo ves el papel que te da el concesionario con el aviso de que los mil euros del plan te los descuentan del precio total del coche nuevo a cambio de entregar el viejo para el desguace.

Vuelta a llamar por teléfono a información y otro agente, no tan amable como el primero, me dice que sí, que es eso lo que tengo que poner en la casilla 266, justamente los mil euros del plan PIVE. Le digo que de eso lógicamente no hemos obtenido nada más que la rebaja del concesionario y que eso debería quedar reflejado en algún sitio porque esa casilla es general y no especifica nada; y me dice: "¡No importa, hay que ponerlo y eso de que la subvención fue íntegra para el descuento del coche ya lo sabe hacienda!". El tonito no me gustó un pelo, no entendí las formas cuando yo había sido de los más amable, además quien me dice a mí que lo sepan, en la casilla no ponía nada de que era el plan PIVE ni que el importe se había utilizado como parte del pago del auto. Y ¡que leche! si hacienda lo sabe todo ya podían haber puesto lo de mi mísera subvención y ahorrarme dos llamadas de teléfono. ¡Apabullante! se enteran de lo de mis mil ruines euros y no se enteran de que "otros" deben millones, para mear y no echar gota. Pero bueno así me quedo más tranquila, soy de las que siempre he dicho que es mejor que te deban a deber.

Ya con el borrador revisado me dispongo a confirmarlo y me vuelvo a hacer multilingüe cuando veo que para confirmarla no solo necesito una puñetera cl@ve PIN, necesito DOS, una para mi marido y la otra para mí, por ser cónyuge y hacerla conjunta. ¿Otra vez ir a Hacienda para solicitar otra clave permanente que luego no sirve para nada y volver a hacer toda la parafernalia de antes que me ha llevado prácticamente todo el día? Solo de pensarlo me entran sudores. Tiene que haber otra forma de confirmar sin necesidad de tanta historia para no dormir.

Vuelvo a llamar a información y me dicen que no, que no tengo más remedio que hacerlo así con los dos pin. Pero oiga, que creo recordar que en años anteriores lo he podido confirmar por teléfono. No se puede. ¿Como que no se puede? Si tengo el borrador con el número de referencia y con el número de justificante se podrá ¡digo yo! ¡Ah, bueno si tiene el número de justificante sí puede! Pero tiene que llamar a otro número.

Me dan el número y llamo, una... dos... tres... infinitas veces porque el télefono no deja de comunicar y por fin en el último minuto cuando ya iban a ser las 20:50, ese teléfono deja de funcionar a las 21:00, me salta el contestador y finalmente puedo confirmar mi declaración de la RENTA 2014 ¡Aleluya! El trabajito me ha costado redonditas doce horas, que si trabajase en una oficina o similar habría sido un jornalito y encima extra, porque doce horas ya se pasan un poco del horario laboral normal.

Ahora, como comprenderéis, he guardado la declaración de este año como si fuera un tesoro en todos los pendrives que he pillado, por si me falla alguno; porque visto lo visto y que los nuevos métodos cada vez son mas cómodos pero más liosos, las cosas o se hacen bien o más vale dejarlas como están, mejor tener a mano la dichosa casilla 415 que volver a liarla parda con tantas cl@ves PIN o PON de las narices.

Pero la satisfacción de tener la misión cumplida vale un Potosí. Estoy contenta y feliz, ahora ya puedo dedicar el resto de la primavera a preocuparme solo de si las negras golondrinas vendrán a colgar sus nidos en mi balcón. 

Foto tomada de www.mundopoesia.com

martes, 3 de marzo de 2015

EL INQUIETANTE CASO DE ANNA ALLEN


Foto tomada de WIKIPEDIA
¿Y quién es Anna Allen? Os preguntaréis muchos. Pues ni más ni menos que una actriz secundaria española a la que alguien, pocos, recuerdan como la que hizo el papel de la primera novia de Toni Alcántara en Cuéntame.

Y luego que pasó con esta chica, pues poca cosa creo que trabajó en algunas series de forma discreta y poco más. Se supone que esta ausencia de las pantallas españolas era debida a su promoción y fantastico éxito que estaba consechando en EE.UU 

Según algunas entrevistas esporádicas vendidas en algunas revistas y en las pocas apariciones en nuestras televisiones (una de las últimas en el concurso de Telecinco, Pasapalabra) estaba trabajando en diversas series exitosas norteamericanas, era amiga personal de Julia Roberts, Ben Affleck y otros famosos del mundo de Hollywood. Incluso fue invitada a la gala de los Oscars y, de hecho, publicó fotos suyas con distintos invitados reales a la gala.

Pero ¡vaya!, la bromita, esta si hortera y sin ninguna pretensión que parece hecha expresamente para "made Sálvame" de una friki de los medios como es la, siempre extravagante y nada discreta, Sonia Monroy; ha servido para destapar otra gran mentira. Y es que la patochada de la Monroy con su vestido "Spanish Bandera" que, lógicamente, consiguió su propósito, unas perrillas por un Deluxe, hizo que varios se fijasen en Anna Allen, mucho más discreta, y se dieran cuenta de que todo era también una gran mentira.

Ahora resulta que ni éxitosa carrera en Hollywood, ni siquiera un representante que vele por sus intereses. Incluso, Vicky Martín Berrocal, quien se supone que diseñó su vestido para el gran evento está desaparecida y no ha dicho ni mú. (Algo lógico y que entiendo completamente, a mí me encargan algo para un evento y no tengo porque saber si es verdad o mentira, y si me entero que es mentira hago mutis por el foro en toda regla, o al menos trato de evitar dar una entrevista, total para decir que no sé nada te evitas salir en los medios).

Las fotos eran más falsas que, las pocas que se hizo Sonia antes de que la echasen, por lo menos estas eran reales, pero las de Anna eran photoshop puro y duro, vaya que cortó su cara y se la puso al cuerpo de distintas actrices americanas que aparecían de verdad en la noche festiva. Un fiasco en toda regla.

Lo que me parece más llamativo es lo que puede llevar a una persona a fabricar un engaño así. ¿Ansía de protagonismo? ¿Fingir unos inicios grandiosos para, luego si, tener una carrera más brillante? ¿Un trastorno de personalidad?

A mí, cualquiera de los motivos me parece preocupante, no creo que el éxito en cualquier terreno se tenga que basar en una mentira, aunque no sería el primer caso. Hace poco también destaparon el de un brillante presentador de una cadena de EE.UU que había fingido la tira de años haber sido un héroe de la Guerra del Golfo... y algunos casos más. 

¿Qué nos está pasando? ¿Tan importante es aparentar lo que no se es? No creo que nadie con suficiente capacidad piense eso, a no ser, que se les cierre las puertas de tal manera que no vean otra vía de escape u otra posibilidad. No sé, es complicado en este tipo de vida que nos están imponiendo donde la máxima es el "tanto tienes tanto vales" o "lo importante es que hablen de tí, mal o bien, eso no importa, que hablen".

Creo que mentir no es bueno ni justificable para hacer nada y mucho menos para triunfar. Las mentiras tienen las patas muy cortas y al final todo se sabe y cuanto más alto se sube, recordar, más dura es la caída. Pero claro... a lo mejor y solo a lo mejor, y en casos especiales, el hablar el murmurar lleva a conseguir trabajos y esos trabajos tienen éxito, el éxito lleva a la fama y ese pecadillo venial de la mentira queda olvidado en el cajón de las anécdotas.

Aún así espero y deseo que lo de esta chica, ya queriendo o sin querer, que ha subido de repente a los medios, a la que nadie conocía y ahora es la persona más buscada e incluso ha protagonizado, no una película ganadora de varios Oscars, pero si un par de informativos, haya sido simplemente un desatino, un error para llamar la atención y, al menos, que la haya ayudado a conseguir algunos trabajitos para ir tirando y que esto no sea algo más serio que tengan que estudiar los psicológos. 

Lo cierto es que la mentira de poco la sirvió ya que todo el mundo pasaba de esta mujer y no muchos la conocían a pesar de su fama artificial. Es ahora, destapado el engaño cuando está teniendo repercusión.

La escasez de trabajo en todas las ramas y especialidades está causando verdaderos estragos en nuestra juventud o no tan juventud, una auténtica pena.

viernes, 6 de febrero de 2015

ESAS NORMATIVAS QUE SIEMPRE LLEGAN TARDE Y MAL

En Madrid, como siempre, estamos en alerta. Esto es un sin vivir. Que si contaminación acústica, climática, delincuencia etc. etc. Con todo y con eso los madrileños, en general, vivimos a gusto y tranquilos en nuestra ciudad, sobre todo, tranquilos pensando que nuestros dirigentes se preocupan mucho por nosotros. Por nosotros y por nuestros bolsillos que, casualidad de casualidades, siempre se ocupan en aligerar. Pero yo estoy tranquila, todo el mundo sabe que el peso es malísimo para los huesos. Estoy tan relajada que hoy he dormido como un bebé al conocer desde anoche que vamos a tener una nueva normativa más dura para mitigar la contaminación. ¡Yupiiiii! ya era hora, lo que pasa es que luego me levanto, pienso con lo que me da de sí la neurona sana y comienzo, poco a poco, a fruncir este morrito que Dios me ha dado.

¿Esto?... ¿las normas van a depender de tres avisos? Al primer aviso bueno es un día no pasa nada, un mal día lo tiene cualquiera.  Al segundo día de aviso ¡ojo! ¡¡alerta! habrá que circular más despacio por la M30 y el resto de las vías de acceso al centro de la capital, además se avisará amablemente a la ciudadanía que no salga a correr ni que haga actividades deportivas en el exterior (a mí esto como que ya me da un poco de "cague" y pienso que muchos exagerados van a salir a comprar con toda urgencia máscaras anti gas ¡uy que yuyuuuu! Al tercer día de aviso ya la cosa se recrudece, además se prohibirá estacionar en el área de parking restringido a los coches que no sean residentes, y aquí yo me pregunto ¿los coches aparcados también contaminan? Y nada más que podrán circular la mitad de los coches dependiendo de que sus matrículas sean pares o impares. ¡Vamos que si ahora quiero ir a Madrid a solucionar algún papeleo y no puede ser nada más que el día que tenga libre mi marido, si el día no corresponde con que le toque circular a tu coche, pues eso, te quedas sin solucionar lo que sea y rezando para que encima no tengas plazo y te caiga una multa de tres pares de narices por no ir a su debido tiempo! (Teniendo en cuenta que para bajar a Madrid a mí me toca coger camioneta, tren y luego autobús o metro dependiendo de la zona donde vaya, la excursión puede ser además de divertida, larga y más cara que ir a Barcelona a pasar el día) Teniendo en cuenta los precios del transporte público las cuentas se me disparan.

No contentos con eso, los nuevos parkímetros son la leche, se paga el estacionamiento, no por lo grande que sea el coche y el espacio que ocupe. ¡Noooo! hay que enrevesarlo un poquito más, se tiene en cuenta, los años del coche, si el motor es gasolina o diesel, en fin que si tienes un coche viejo o con el motor de diesel pagas más de estacionamiento porque se supone que contaminas más. Y aquí me vuelvo a preguntar ¿los coches parados, contaminan? ¿De que sirve pasar y pagar una ITV, dependiendo de la edad del coche, incluso anual? ¿No se supone que la dichosa revisión mide los niveles de emisión de gases e inmovilizan el coche si le detectan algún problema? Entonces... ¿Tantos años pagando una tasa para que te confirmen si tu auto está en óptimas condiciones, no ha servido de nada? Bueno, sí, ha servido para llenar el bolsillo de algunos, como siempre.

Otra cosa que me llama la atención es que ahora resulta que los motores diesel contaminan más que la gasolina ¡Vaya! que curioso, recuerdo que hace unos años en los concesionarios y en televisiones, charlas de expertos y tal, te metían por los ojos hasta la saciedad los motores diesel, eran más económicos y ¡MENOS CONTAMINANTES! ¿Otra tomadura de pelo? Pues, efectivamente. Otro patinazo como la tarifa nocturna de electricidad y etc. etc. Pues amigos del diesel que sepáis que ahora se os puede penalizar, de hecho, aparcando ya se os penaliza por haber seguido las recomendaciones de las mentes sabias y pensantes.

¡Menos mal que mi precioso Peugeot  307 SW Diesel de 11 añitos este verano dijo que si quería pasear más me valía salir y llevarle a él a empujones y lo cambiamos por el flamante NISSAN Micra, última generación y de ¡GASOLINA! Aunque no os creáis que estoy tranquila que sabiendo como funcionan las cosas, y que precisamente nuestra salud les importa un bledo y se dejan llevar por otro tipo de historias, como a quien beneficiar y demás, estoy viendo que de aquí a algunos años la gasolina volverá a ser lo peor de lo peor.

Y digo yo, que si en vez de tanta normativa liosa y absurda no sería mejor experimentar con otros motores, hacer los coches menos contaminantes (aunque eso según creo y decían ya se viene haciendo desde hace varios años). Hacer más eficaces y baratos los transportes públicos (no se trata de hacer más, se trata de alargar las líneas que están hechas y poner más servicio, no quitar)  Pero claro hay que seguir dando de comer a las petroleras, lo de investigar otros métodos más  baratos y sanos no va mucho con nosotros, es mejor proponer Eurovegas y demás porquerías (¡menos mal que no prosperó!, aunque me han  dicho que tienen otra opción de los chinos para hacer algo semejante)

Y lo bien que nos lo vamos a pasar ahora jugando a pares y nones con las matrículas de los coches ¡que! Y lo que vamos a disfrutar cuando  veamos a la diputada de turno reñir al chófer, no por no impedir que se moje con la copiosa lluvia si no por no poder sacar el auto: "¡Que, no, Manolo, que hoy no nos toca, que hoy le toca a Espe que tiene la matrícula par!" Porque imagino que la normativa también irá con ellos, que con esa flota de coches oficiales tienen ya copada la tasa de circulación de Madrid y alrededores.

Y ya que me dicen de las señoras que se pasan el día en el "comercio amigo" ¡jopeta, ir con las bolsas en el metro que cutrez! Que contentos se pondrán los comerciantes con las medidas, les veo instalando ventiladores gigantes para echar la contaminación a otro lado.

¿Alguien ha pensado en volver a lo de antes y hacerse con carros, burros, caballos o bueyes? Será más lento pero más sano. ¡Ay, que no, soy un poco lerda! ¡Que los pedos de vacas y demás animalitos cuadrúpedos también contaminan!

De todas formas que no cunda el pánico a pesar de tanta prohibición (no nos van a dejar ni comer patatas, como decía el gatito de los vídeos) ¡no corras!, ¡no juegues!, ¡no patines!,¡no pises que vas a romper una baldosa!, ¡no saques el coche que contaminas!, ¡no escuches música que la contaminación acústica también es mala!... siempre nos quedará la posibilidad de tomarnos "un relaxing café con leche in Plaza Mayor" eso sí como llegaremos va a ser como La Odisea de Ulises, pero no pasa nada como dice la canción "don't worry, be happy"

INFORMACIÓN NUEVA NORMATIVA

domingo, 1 de febrero de 2015

¡OPA!

Imagino que muchos griegos estos días estarán lanzando esta exclamación, que debe ser algo parecido a nuestro olé, a los cuatro vientos. También imagino que otros muchos estarán, seguramente, nerviosos y preocupados por su futuro, algo que comprendo y veo muy lógico.

Mientras, Europa está en ascuas pensando por donde va a salir este nuevo gobierno dirigido por el señor Tsipras, un político joven que ha prometido muchas cosas, cosas que los griegos estaban deseando oír: impago de la deuda externa, subida de salarios mínimos, no a los recortes, no a la austeridad... En fin, una serie de cosas que son agradables a los oídos de los ciudadanos pero que yo hago mil cábalas pensando en como las podrá cumplir, máxime cuando el resto de los socios europeos ya están sacando uñas y dientes y, lo que es peor, los inversores están huyendo como almas que lleva el diablo.

¿Populismo o no populismo? esa NO es precisamente la cuestión que más me importa ahora. Lo que me preocupa es si realmente este tipo de políticos de última generación realmente son personas descontentas con el sistema pero bienintencionadas y que sientan realmente lo que dicen, porque si es así, el problema no sería tan grave, lo peor que podría pasar es que la maquinaria del poder diera al traste con sus buenas intenciones... Pero, ¿y si realmente simplemente son un atajo de oportunistas que lo único que quieren es seguir beneficiándose de las ventajas de los políticos y tomar el pelo a las personas que ponen sus esperanzas en ellos debido a la mala gestión de las políticas anteriores? Esto sería un auténtico desastre, porque si falla lo anterior y también lo nuevo, entonces, ¿en quién podríamos confiar?

Hoy solo puedo felicitar a los griegos por haber ejercido su derecho al voto y desearles toda la suerte del mundo. Han sido valientes y han elegido la opción que han creído más oportuna sin dejarse llevar por los malos augurios del resto de los países, y merecerían tener suerte. Ahora podremos decir que se han dejado ganar por falsas utopías, que seguramente les saldrá mal la jugada, pero no olvidemos que llevar a la gente a un límite es lo que tiene, luego se vota en consecuencia y se corre el riesgo de perder en la elección. Hitler no ganó con un golpe de estado, ganó en las urnas por una Alemania destrozada, humillada y sumida en la más negra de las crisis. Así que no critiquemos sólo los métodos de los que entran, seamos justos y si la jugada no sale bien juzguemos también el pasado y los hechos que han provocado esos cambios electorales.

De todo corazón, ¡MUCHA SUERTE, GRECIA!

viernes, 30 de enero de 2015

¡ENFRENTAMIENTO! ¡ENFRENTAMIENTO!


Esas son las palabras que tanto les gusta corear en Sálvame y, efectivamente, como aquí nos gusta más una buena trifulca que un cocido madrileño; nos sacamos de la manga, por no se cuantas veces ya, un programita para tener lo que tanto nos gusta a todos.

Una receta muy sencilla y en tres pasos:

1.  Se reúne un grupo de personas famosas y no por sus dotes con la canción, la interpretación, o cualquier otro tipo de rama artística o televisiva, básicamente en su mayoría por haber aireado sus vidas o las ajenas.

2.  Se les mete en una casa en plena sierra madrileña. Eso sí, completamente aislados del mundo exterior: sin teléfonos, sin radio, sin televisión. O sea que los pobres ni siquiera van a saber nada de su familia, salvo alguna pequeña conexión en diferido de pascuas a higos y si los jefes lo creen necesario, pero eso sí, rodeados de cámaras por todos lados y atendiendo a las directrices que les da un señor con la voz distorsionada al que llaman "Súper". ¡Que guay! ¿A qué sí?

3.  Y ahora a convivir como puedan y como quieran a pesar de que la organización ya se ha preocupado y ocupado de que algunos de ellos tengan rencillas personales. 

Ya tenemos el caldo en el puchero y cociendo en plena ebullición, bueno no, mejor dicho, a fuego lento. Pero todavía falta el perejil, ese perejil que es imprescindible en todas las salsas, y metemos en el guiso a la mismísima "Princesa del pueblo", visceral como ella sola, emocional, de una ingenuidad aplastante, sin picardía, manejable y además con una dependencia emocional muy importante; pero con sus gritos, sus salidas de tono, su tozudez, etc. Y me la encierran con una señora que es todo lo contrario: fría, calculadora, estratega, inteligente y muy poco expresiva. Además, para más inri son enemigas encontradas de antes de entrar en la casita, ¿de chocolate? 

Y surgió lo que tenía que surgir, y seguramente se esperaba. Las dos se enzarzaron en una pelea de veinticuatro horas, y como no, televisada para las delicias de los tele-espectadores. Solo las faltó tirarse de los pelos. Se dijeron de todo menos bonitas, y es que ambas han tenido mucho que contar.

Lógicamente el público se tiene que inclinar por una de las dos. Tengo que confesar que nunca he sido seguidora de Belén Esteban, incluso hace no tanto tiempo, le tenía cierta inquina, hasta que recapacité y me dí cuenta que realmente ella no tiene la culpa de ser como es, ni de haber sido durante muchos años elevada a los altares. Ella es simplemente un producto televisivo, y como tal, la han formado, dirigido y contabilizado en su  vida profesional.

No me ha  gustado lo que he visto estos días. No me ha gustado esa manera de cargar contra ella simplemente porque ha patinado en un concurso donde es muy fácil pegar un resbalón, sobre todo, para personas tan excesivas tanto en sus filias como en sus fobias. Estos días hemos tenido que escuchar en todos los programas de la cadena y en boca de todos y cada uno de los tertulianos, colaboradores, incluso de algunos de sus propios compañeros, descalificaciones muy duras. Ahora la princesa es: barrio bajera, cutre, ordinaria, deslenguada, verdulera y, ¡pásmate! inculta; incluso en su programa hasta escuché que era inaudito e imperdonable que una persona que trabaja en televisión no supiera escribir sin faltas de ortografía porque preguntaba a sus compañeros de concurso como se escribían determinadas palabras. ¡Pero si ha escrito un libro! Si hace unos meses era el top-ventas de España. ¿En serio? Pero si eso ya lo sabíamos todos, y lo curioso es que lo dicen como si fueran Rodrigo de Triana señalando la tierra y descubriendo América en pleno siglo XXI. Y los que trabajan con ella a diario y desde hace tantos años se rasgan las vestiduras, cuando eso era más que palpable para los que solo la hemos visto a través de la pantalla. 

Me parece inaudito que gente que ha trabajado codo a codo con ella durante tantos años no viera antes estas cosas. Ahora por chocar con la señora Olvido Hormigos es lo peor de lo peor, mal educada, consentida y ahora se dan cuenta que no hay que darle siempre la razón.

Por otro lado su enemiga, que tengo que reconocer que lo ha hecho muy bien, va haciéndose la víctima en el debate y poniéndose muy digna y aprovechando el momento para atacar a la Esteban, cuando realmente, otros en la casita de campo, la han dicho barbaridades mucho más gordas que Belén.

Ahora no quiere escuchar cosas que la hieren y hacen daño a su familia y es que desde aquel vídeo famoso que se filtró, mal hecho, no se debe jugar con la vida privada de las personas, y que la hizo pasar un mal trago del que salió no excesivamente mal parada; incluso creo recordar que se la dio la razón, al menos socialmente, todo el mundo se llevaba las manos a la cabeza, en definitiva, la defendía. Quizás, y digo quizás porque esto es una mera suposición, si este episodio se hubiese dejado correr ahora, probablemente, Olvido Hormigos podría haber encauzado su vida laboral y habría podido seguir con ese trabajo por el que tanto suspira. Porque lo cierto es que los españoles tenemos dos defectillos: somos cotorros y chismosos, pero tenemos otra virtud para compensar: somos bastante frágiles de memoria y ante otra escandalera, Olvido hubiese pasado justamente al olvido.

Pero, ¡oh!, con tan mala suerte se ha visto envuelta en varias situaciones comprometidas. Pero no puede olvidar que gracias a la carnaza que han hecho los medios de esto, ella sigue trabajando en programas que la reportan un beneficio. ¿Qué la gente critica? Lógico, es el juego de la fama, lamentablemente vivimos en una sociedad en la que aún este tipo de cosas chocan, no debía ser así, pero no podemos pasar por alto que si esta forma de vida se viera normal, no daría juego televisivo, imagino que la vida corriente y moliente de cualquier ciudadanito de a pie poco o nada rentable sería para las productoras y las cadenas. Por eso yo lo único que critico de esta señora es ese aire de victimismo y ese afán por cargar con las culpas a otros, que yo sepa los periodistas, reporteros, redactores, fotógrafos y paparazzis también tienen bocas que alimentar. Cierto es que ya ha salido varias veces en los platós llorosa y cargando las tintas sobre ella, pero no sé porque siempre queda esa sensación de que su defensa es el ataque con el mismo fervor con que a ella la critican.

Y luego dicen que estos programas son basura, yo que nunca he sido partidaria y jamás he visto este reality, tengo que reconocer que tiene su puntito educativo, seguro que a Freud le encantaría y desde luego los psicólogos y sociólogos deberían engancharse al 24 horas, porque menudo estudio práctico podrían hacer. ¿No dicen que todos somos incapaces de saber realmente la capacidad de aguante que tenemos hasta que no nos vemos arrastrados a una situación límite? 

Ahora tengo una curiosidad que me corroe: ¿será capaz de recuperar Belén su corona? ¿Seguirá manteniendo su título de princesa o se quedará ya con el cartel de bruja? Y lo más importante: ¿cómo reaccionará a las críticas? La verdad es que ahora que la veo actuar con más atención que hace unos años, ya que antes pasaba muy mucho de ella y su historia, creo que de todos los personajes televisivos quizá sea la más real, la menos complicada y desde luego, la que menos finge una pose, por eso deseo que cuando todo acabe las aguas vuelvan a su cauce y no sea demasiado doloroso para ella encontrarse con estas opiniones tan duras.

Y ahora para compensar el título de la entrada me voy a despedir con algo mucho más agradable con el saludo de ese rey que nos amenizaba tantas tardes infantiles: ¡Siiiiiii! El maravilloso, el único Porky, Porky nuestro rey favorito... Y como él os digo que por hoy, esto es to... esto es to... esto es todo amigos. 

miércoles, 28 de enero de 2015

PRESENTACIÓN

Mi primera entrada es una simple presentación de mi nuevo blog: "Palabras al viento". ¿Por qué este título y por qué en latín? Lo primero porque escribir en un medio virtual es como hablar al viento, nunca puedes saber hasta donde van a llegar ni quien las va a escuchar, en este caso, leer. Lo segundo porque el latín es una lengua muerta, sí, pero es la lengua de la que se han formado un montón de idiomas actuales, entre ellos, el nuestro.

Con este blog quiero permitirme el lujo que no me puedo permitir en mi blog de textos literarios, quiero abrir una ventana a mis pensamientos, reflexiones, comentarios y contenidos diversos que no se pueden mezclar con otro tipo de historias. No sé por qué tengo la necesidad de lanzar al mundo lo que pienso, lo que creo, lo que me puede sugerir una lectura, una película, una receta que me haya salido bien y muchas otras cosas; así que este proyecto, si lo hago medianamente regular, puede ser muy variado. Lo que si sé es que tengo esa necesidad desde siempre, no es por afán de protagonismo, simplemente hay cosas que tengo que vomitar porque si no las saco de mi cabeza sigo dando vueltas sobre lo mismo sin avanzar, y parece que escribiendo sobre el tema es una forma de zanjarlo. 

Siempre he defendido a ultranza el debate y los comentarios encontrados. Pienso, como digo en la descripción del blog, que exponer distintas ideas nos enriquece como personas, no se trata de imponer ni de tratar de convencer al de al lado, se trata de dialogar y explicar las distintas posiciones. 

Sobra decir que todas las opiniones serán siempre bien recibidas y si alguno de los temas que pueda tratar os interesa, tenéis toda la libertad para dar vuestra opinión dentro del respeto y sin ofender en lo personal. Las ideas se cuestionan, las personas, no.

Un saludo