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viernes, 20 de febrero de 2015

NO SIEMPRE LAS COSAS BIEN HECHAS TIENEN SU RECOMPENSA

FOTO TOMADA DE LA PÁGINA www.vertele.com
Hoy en la página y categoría Libros y Cine, voy a hacer una crítica que va más allá de lo que ha sido una miniserie de seis capítulos. Hoy quiero hablar de un programa que ha finiquitado el pasado lunes, Victor Ros, una serie policíaca basada en un personaje creado por Jerónimo Tristante.  Cuenta la vida y los casos de un policía de la brigada metropolitana del Madrid del siglo XIX, un personaje que siendo chirlero (carterista) en su adolescencia, consigue llegar a ser el mejor policía de la brigada.

Un trabajo muy interesante que nos cuenta con un rigor histórico bastante exacto como era la vida de la policía en un siglo donde, ya se vislumbraban varios adelantos en otros países; pero, como no, aquí todavía no se podía soñar con determinados métodos (nuestro sino ha sido siempre ir por detrás del mundo).

Bien, primero quiero dar mi opinión sobre la serie como tal. A mi me ha gustado mucho. Tras varios desencantos televisivos comencé a ver las aventuras de este policía de origen humilde y delictivo, por pura curiosidad, con la sensación de que iba a ser una serie más, otro programa que no iba a soportar más de quince minutos. Por el contrario me encontré con la sorpresa de que me gustaba, y me gustaba mucho, no sé si por su aire retro y su recuerdo al siglo XIX y ese Madrid, todavía castizo, o por un guión interesante que era capaz de mantenerme pegada al sofá. El caso es que no me desilusionó y, es más, según iban pasando los capítulos me iba atrapando más.

Buenos actores, tengo que destacar el siempre buen hacer de Tito Valverde en el papel de Armando Martínez, el inspector que recoge de la calle a un adolescente Victor Ros y le forma como el buen policía que llega a ser (lástima que su papel sea tan breve). Carles Francino borda el papel de Victor. Megan Montaner interpreta a las mil maravillas a Lola "La Valenciana" una prostituta guerrera y con ganas de cambiar de vida. Tomás del Estal entra de lleno en el papel de Blázquez, el eterno segundón, el sargento eficaz pero al que los ascensos no le llegan aunque los merezca, socarrón, tranquilo, ama todo lo evidente y un poco reticente con las nuevas técnicas, sabe poner el punto de humor o ironía a la serie. Juan Fernández interpreta al comandante Buendía, militar retirado que está a cargo de la brigada como comisario. Esmeralda Moya es Clara, una señorita de buena familia, hija de un grande de España, y que se ve salpicada por el primer caso de Ros, del que se enamora perdidamente, Clara es una mujer adelantada a su tiempo, preocupada por el progreso y la educación de la mujer y de los más desfavorecidos; es decir una mujer que a pesar de su educación no le duelen prendas a la hora de hacer obras sociales y luchar por unos derechos más que merecidos, aunque eso la lleve a enfrentarse con su propio padre. Y por último tengo que hablar de un increíble Helio Pedregal interpretando a Aldanza, un misterioso personaje, el malo malote, o más bien un hombre empeñado en cambiar el mundo (lo mismo no estaba tan equivocado y lo que pretendía no era tan malo, lo malo eran los métodos para conseguir lo que quería).

El resto de actores y personajes no dejan tampoco indiferentes, cada uno cumple con su labor a la perfección haciendo un gran trabajo de equipo, (Sánchez, Crespo, Carballo, los padres de Clara, la madame de la casa de citas donde trabaja Lola, Fernado (el jefe supremo de la brigada) y otros más, que aunque aparecen más esporádicamente no dejan de hacer un  gran trabajo. Nombrar a todos sería interminable, pero el conjunto coral es muy bueno.

El guión es muy bueno, no he leído las novelas de Tristante, y yo soy de las que siempre critico que donde esté una buena novela que se quite su versión cinematográfica o televisiva, pero en este caso el trabajo ha salido muy aceptable, tendré que leer la novela para poder tener la visión del texto escrito.

Los decorados son magníficos, recrean a la perfección ese Madrid decimonónico. La verdad es que te crees lo que ves, igual que las tomas de paisajes y vistas aéreas que son muy buenas.

Ahora viene la otra crítica la que hago a la cadena por no haber promocionado más la serie, ¿cómo es posible que inviertan dinero en una producción para luego dejar que pase de largo sin informar sobre ella, sin promocionarla debidamente?, y más cuando vemos que hay otros programas que merecen mucho menos la pena y aburren con tanta publicidad. No lo veo lógico. He leído por ahí, no con estas palabras,  pero si dejándolo caer, que esta serie se grabó con la idea de ser un relleno y sin ninguna garantía de que fuera a tener ni éxito, ni continuidad. Que me expliquen como se puede invertir dinero, trabajo y tiempo en algo en lo que no crees ¿Estamos tontos o qué? o ¿es que quizás al ser una televisión pública no es tan importante que rinda o no? Bueno señores esto es España y como nosotros no comencemos a solucionar esto nos quedaremos como Víctor Ros en el siglo XIX.

Y como no también tengo que criticar a los espectadores (que sí que para gustos colores, y entiendo que a nadie le tiene que gustar lo mismo). Pero luego no me cuadran ciertas protestas, ¡venga! vamos a quejarnos de los grandes hermanos, de las Belenes Esteban, de los Sálvame, de los critiqueos (de los que por cierto se benefician, tanto las cadenas, como los presentadores y colaboradores, y los sufridos famosos, ¡pobrecitos!, como les masacran y no les dejan vivir, pero como acuden todos cuando les ponen un cheque en las manos, ahí no importa perder la dignidad y llamar amigo a quien a sido tu mayor pesadilla).

Se nos mire por donde se nos mire, somos un país muy curioso. Por una parte criticamos la programación basura, pero por otro no podemos vivir sin ella, dejamos pasar programas con interés no sólo de intriga y de diversión, sino también como un buen trabajo con base histórica, que nos enseña como era la vida de la policía antes de existir los CSI, Las Mentes Criminales, etc. y nos muestra la vida de nuestros bisabuelos y abuelos, y preferimos ver el resumen del resumen del debate del Gran Hermano Vip (o sea más de lo mismo y nada que no hayamos visto a otras horas del día) porque el machaque con este tipo de programa es brutal, vamos que no te pierdes una aunque no los veas, solo con zapear ya te enteras de las últimas novedades de esta gente que se mete en una casa a convivir, dicen, con una panda de extraños, ja ¿Me lo dicen o me lo cuentan? Somos geniales y sí, aunque no es la primera vez que lo digo, tenemos lo que nos merecemos.

Una lástima que una serie que podía dar mucho más juego, ya que el último episodio terminó de una forma maravillosa para darle continuidad, haya pasado sin pena ni gloria. 

Animo a todos los que no la hayan visto a que la vean a través de la página de RTVE, merece la pena, sobre todo a aquellos que les guste el género policíaco con tintes históricos.

viernes, 30 de enero de 2015

¡ENFRENTAMIENTO! ¡ENFRENTAMIENTO!


Esas son las palabras que tanto les gusta corear en Sálvame y, efectivamente, como aquí nos gusta más una buena trifulca que un cocido madrileño; nos sacamos de la manga, por no se cuantas veces ya, un programita para tener lo que tanto nos gusta a todos.

Una receta muy sencilla y en tres pasos:

1.  Se reúne un grupo de personas famosas y no por sus dotes con la canción, la interpretación, o cualquier otro tipo de rama artística o televisiva, básicamente en su mayoría por haber aireado sus vidas o las ajenas.

2.  Se les mete en una casa en plena sierra madrileña. Eso sí, completamente aislados del mundo exterior: sin teléfonos, sin radio, sin televisión. O sea que los pobres ni siquiera van a saber nada de su familia, salvo alguna pequeña conexión en diferido de pascuas a higos y si los jefes lo creen necesario, pero eso sí, rodeados de cámaras por todos lados y atendiendo a las directrices que les da un señor con la voz distorsionada al que llaman "Súper". ¡Que guay! ¿A qué sí?

3.  Y ahora a convivir como puedan y como quieran a pesar de que la organización ya se ha preocupado y ocupado de que algunos de ellos tengan rencillas personales. 

Ya tenemos el caldo en el puchero y cociendo en plena ebullición, bueno no, mejor dicho, a fuego lento. Pero todavía falta el perejil, ese perejil que es imprescindible en todas las salsas, y metemos en el guiso a la mismísima "Princesa del pueblo", visceral como ella sola, emocional, de una ingenuidad aplastante, sin picardía, manejable y además con una dependencia emocional muy importante; pero con sus gritos, sus salidas de tono, su tozudez, etc. Y me la encierran con una señora que es todo lo contrario: fría, calculadora, estratega, inteligente y muy poco expresiva. Además, para más inri son enemigas encontradas de antes de entrar en la casita, ¿de chocolate? 

Y surgió lo que tenía que surgir, y seguramente se esperaba. Las dos se enzarzaron en una pelea de veinticuatro horas, y como no, televisada para las delicias de los tele-espectadores. Solo las faltó tirarse de los pelos. Se dijeron de todo menos bonitas, y es que ambas han tenido mucho que contar.

Lógicamente el público se tiene que inclinar por una de las dos. Tengo que confesar que nunca he sido seguidora de Belén Esteban, incluso hace no tanto tiempo, le tenía cierta inquina, hasta que recapacité y me dí cuenta que realmente ella no tiene la culpa de ser como es, ni de haber sido durante muchos años elevada a los altares. Ella es simplemente un producto televisivo, y como tal, la han formado, dirigido y contabilizado en su  vida profesional.

No me ha  gustado lo que he visto estos días. No me ha gustado esa manera de cargar contra ella simplemente porque ha patinado en un concurso donde es muy fácil pegar un resbalón, sobre todo, para personas tan excesivas tanto en sus filias como en sus fobias. Estos días hemos tenido que escuchar en todos los programas de la cadena y en boca de todos y cada uno de los tertulianos, colaboradores, incluso de algunos de sus propios compañeros, descalificaciones muy duras. Ahora la princesa es: barrio bajera, cutre, ordinaria, deslenguada, verdulera y, ¡pásmate! inculta; incluso en su programa hasta escuché que era inaudito e imperdonable que una persona que trabaja en televisión no supiera escribir sin faltas de ortografía porque preguntaba a sus compañeros de concurso como se escribían determinadas palabras. ¡Pero si ha escrito un libro! Si hace unos meses era el top-ventas de España. ¿En serio? Pero si eso ya lo sabíamos todos, y lo curioso es que lo dicen como si fueran Rodrigo de Triana señalando la tierra y descubriendo América en pleno siglo XXI. Y los que trabajan con ella a diario y desde hace tantos años se rasgan las vestiduras, cuando eso era más que palpable para los que solo la hemos visto a través de la pantalla. 

Me parece inaudito que gente que ha trabajado codo a codo con ella durante tantos años no viera antes estas cosas. Ahora por chocar con la señora Olvido Hormigos es lo peor de lo peor, mal educada, consentida y ahora se dan cuenta que no hay que darle siempre la razón.

Por otro lado su enemiga, que tengo que reconocer que lo ha hecho muy bien, va haciéndose la víctima en el debate y poniéndose muy digna y aprovechando el momento para atacar a la Esteban, cuando realmente, otros en la casita de campo, la han dicho barbaridades mucho más gordas que Belén.

Ahora no quiere escuchar cosas que la hieren y hacen daño a su familia y es que desde aquel vídeo famoso que se filtró, mal hecho, no se debe jugar con la vida privada de las personas, y que la hizo pasar un mal trago del que salió no excesivamente mal parada; incluso creo recordar que se la dio la razón, al menos socialmente, todo el mundo se llevaba las manos a la cabeza, en definitiva, la defendía. Quizás, y digo quizás porque esto es una mera suposición, si este episodio se hubiese dejado correr ahora, probablemente, Olvido Hormigos podría haber encauzado su vida laboral y habría podido seguir con ese trabajo por el que tanto suspira. Porque lo cierto es que los españoles tenemos dos defectillos: somos cotorros y chismosos, pero tenemos otra virtud para compensar: somos bastante frágiles de memoria y ante otra escandalera, Olvido hubiese pasado justamente al olvido.

Pero, ¡oh!, con tan mala suerte se ha visto envuelta en varias situaciones comprometidas. Pero no puede olvidar que gracias a la carnaza que han hecho los medios de esto, ella sigue trabajando en programas que la reportan un beneficio. ¿Qué la gente critica? Lógico, es el juego de la fama, lamentablemente vivimos en una sociedad en la que aún este tipo de cosas chocan, no debía ser así, pero no podemos pasar por alto que si esta forma de vida se viera normal, no daría juego televisivo, imagino que la vida corriente y moliente de cualquier ciudadanito de a pie poco o nada rentable sería para las productoras y las cadenas. Por eso yo lo único que critico de esta señora es ese aire de victimismo y ese afán por cargar con las culpas a otros, que yo sepa los periodistas, reporteros, redactores, fotógrafos y paparazzis también tienen bocas que alimentar. Cierto es que ya ha salido varias veces en los platós llorosa y cargando las tintas sobre ella, pero no sé porque siempre queda esa sensación de que su defensa es el ataque con el mismo fervor con que a ella la critican.

Y luego dicen que estos programas son basura, yo que nunca he sido partidaria y jamás he visto este reality, tengo que reconocer que tiene su puntito educativo, seguro que a Freud le encantaría y desde luego los psicólogos y sociólogos deberían engancharse al 24 horas, porque menudo estudio práctico podrían hacer. ¿No dicen que todos somos incapaces de saber realmente la capacidad de aguante que tenemos hasta que no nos vemos arrastrados a una situación límite? 

Ahora tengo una curiosidad que me corroe: ¿será capaz de recuperar Belén su corona? ¿Seguirá manteniendo su título de princesa o se quedará ya con el cartel de bruja? Y lo más importante: ¿cómo reaccionará a las críticas? La verdad es que ahora que la veo actuar con más atención que hace unos años, ya que antes pasaba muy mucho de ella y su historia, creo que de todos los personajes televisivos quizá sea la más real, la menos complicada y desde luego, la que menos finge una pose, por eso deseo que cuando todo acabe las aguas vuelvan a su cauce y no sea demasiado doloroso para ella encontrarse con estas opiniones tan duras.

Y ahora para compensar el título de la entrada me voy a despedir con algo mucho más agradable con el saludo de ese rey que nos amenizaba tantas tardes infantiles: ¡Siiiiiii! El maravilloso, el único Porky, Porky nuestro rey favorito... Y como él os digo que por hoy, esto es to... esto es to... esto es todo amigos.