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jueves, 19 de febrero de 2015

Y LLEGARON LOS TROYANOS...


Llegaron y vencieron, al contrario que en el clásico poema griego, donde les dieron una tunda de padre y muy señor mío. Y es que me estoy refiriendo a Troya, la película, que si bien la adaptación para el cine es un fiel reflejo de lo que fue aquella epopeya, y a los pobres troyanos les siguen dando "pal pelo" como film creo que fue un éxito aceptable. Tiene un buen guión que respeta bastante la obra original, aunque claro algunas cositas si que meten los señores de Hollywood, que si no no sería la Meca del cine, pero en general les quedó un trabajo aceptable tanto visual como de rigor histórico, en cuanto a todo lo histórico que puede tener una versión escrita por Homero, un señor que ya en los tiempos clásicos fue acusado de poner las cosas a su manera, ¡vaya! que hoy en día Homero sería uno de los mejores guionistas de la industria del cine. 

La película me parece medianamente buena, y tras verla varias veces ya que tengo la cinta en vídeo y además la he visto en la televisión, ayer sin ir más lejos, y creo recodar que hace no mucho la volvieron a proyectar, tengo que decir que es de esas películas que cuanto más la ves, más la disfrutas. Y es que tras ver la aberración del otro día donde me tratan a Lincoln de un vulgar cazador de vampiros y al ejército confederado como una legión de vampiros hambrientos y deseosos de acabar con el mundo (peliculilla que ya despacharé a gusto otro día), pues ver a toda la cohorte de dioses, semidioses, héroes, semihéroes y reyes míticos me parece una gozada.

El reparto es más que aceptable, incluso Brad Pitt, un actor que no es mucho de mi agrado es más que soportable transformado en Aquiles. Un discreto y poco aireado en la fábrica del cine Eric Bana me convence plenamente como Héctor. Orlando Bloom creo que borda su papel del nenaza Paris, se ve que mis simpatías no están con este personaje que tras liarla parda va corriendo a esconderse tras las murallas de su ciudad; no, nene, ¿nadie te comentó que después de raptar una mujer ajena, nada menos que la consorte de un rey tirano no se puede esconder uno bajo la toga de papi y el escudo del chache mayor? Y enfurruñar no solo a Menelao, el esposo traicionado, también a su hermanito, el todopoderoso Agamenón, a quien con el pretexto de defender el honor de su hermanito tuvo la excusa perfecta para apoderarse de lo que quería hacía tanto tiempo. Pero claro, si esto no hubiese sucedido así tanto el poema de Homero, como la versión cinematográfica se hubiese ido al traste. Sean Bean también ejerce muy bien como Ulises u Odiseo, el sabio rey de Ítaca que tiene la idea del caballo de marras (increíble que este actor que es conocido porque personaje que interpreta, personaje que muere; aquí es uno de los pocos que termina vivito y coleando), eso sí, para compensar se pierde en el regreso a casa y tarda la tira de años en volver; ¡Ah, no, tonta! que no fue su culpa que eso fue por culpa de Poseidón que se enfadó con él y sopló más fuerte de lo normal, total le pagó un crucero de lujo je,je,je, ¡como se la gastaban estos dioses griegos! pero esa es otra historia que ya está tardando mucho en explotar las cinematográficas y hacer una versión aceptable, que creo que alguna película sobre este tema ya ha circulado por ahí.

Mención especial a Peter O'Toole en su papel de Príamo, el anciano rey de Troya. La escena en la que se enfrenta a Aquiles reclamándole el cuerpo sin vida de su hijo Héctor, es la escena más completa y la mejor de toda la cinta, al menos para mí, ahí se ve la veteranía y el saber hacer de los buenos actores. Me gustó en especial el actor secundario Brian Cox en su papel de Agamenón, lo hace tan bien que llegas a tomar verdadero asquito a este rey tirano y no dejas de respirar aliviada hasta que el superhéroe Aquiles-Pitt le da lo que se merece.

En los papeles femeninos solo destaco a Rosa Byrne en el papel de Briseida, la prima sacerdotisa de Héctor y Paris, que le quita bastante protagonismo a la hermosa actriz (Diane Kruger) que hace el papel de Helena de Troya, la desencadenante de esta tragedia clásica y  la que fue considerada por la Historia como la mujer más bella de todos los tiempos.

Esta película me parece un trabajo muy digno y que dentro del cine de batallas y divertimento es una de las mejores maneras de acercar al público más joven a uno de los grandes clásicos, porque, siendo sinceros, ¿quién se pondría ahora a leer por voluntad propia el maravilloso trabajo de Homero si no fuera por la obligación de alguna tarea lectiva? Desde luego entre los más jóvenes me temo que muy pocos. 

Nota: cliqueando en la primera palabra que pone Troya saldrá el enlace a la página de Wikipedia sobre la información de la película. Cliqueando sobre la foto, tomada de la página "filmaffinity", saldrá el enlace de esta película con su ficha técnica y comentarios.

domingo, 1 de febrero de 2015

¡OPA!

Imagino que muchos griegos estos días estarán lanzando esta exclamación, que debe ser algo parecido a nuestro olé, a los cuatro vientos. También imagino que otros muchos estarán, seguramente, nerviosos y preocupados por su futuro, algo que comprendo y veo muy lógico.

Mientras, Europa está en ascuas pensando por donde va a salir este nuevo gobierno dirigido por el señor Tsipras, un político joven que ha prometido muchas cosas, cosas que los griegos estaban deseando oír: impago de la deuda externa, subida de salarios mínimos, no a los recortes, no a la austeridad... En fin, una serie de cosas que son agradables a los oídos de los ciudadanos pero que yo hago mil cábalas pensando en como las podrá cumplir, máxime cuando el resto de los socios europeos ya están sacando uñas y dientes y, lo que es peor, los inversores están huyendo como almas que lleva el diablo.

¿Populismo o no populismo? esa NO es precisamente la cuestión que más me importa ahora. Lo que me preocupa es si realmente este tipo de políticos de última generación realmente son personas descontentas con el sistema pero bienintencionadas y que sientan realmente lo que dicen, porque si es así, el problema no sería tan grave, lo peor que podría pasar es que la maquinaria del poder diera al traste con sus buenas intenciones... Pero, ¿y si realmente simplemente son un atajo de oportunistas que lo único que quieren es seguir beneficiándose de las ventajas de los políticos y tomar el pelo a las personas que ponen sus esperanzas en ellos debido a la mala gestión de las políticas anteriores? Esto sería un auténtico desastre, porque si falla lo anterior y también lo nuevo, entonces, ¿en quién podríamos confiar?

Hoy solo puedo felicitar a los griegos por haber ejercido su derecho al voto y desearles toda la suerte del mundo. Han sido valientes y han elegido la opción que han creído más oportuna sin dejarse llevar por los malos augurios del resto de los países, y merecerían tener suerte. Ahora podremos decir que se han dejado ganar por falsas utopías, que seguramente les saldrá mal la jugada, pero no olvidemos que llevar a la gente a un límite es lo que tiene, luego se vota en consecuencia y se corre el riesgo de perder en la elección. Hitler no ganó con un golpe de estado, ganó en las urnas por una Alemania destrozada, humillada y sumida en la más negra de las crisis. Así que no critiquemos sólo los métodos de los que entran, seamos justos y si la jugada no sale bien juzguemos también el pasado y los hechos que han provocado esos cambios electorales.

De todo corazón, ¡MUCHA SUERTE, GRECIA!